Comprueba a qué cantidad se refiere la etiqueta
Busca si el valor aparece por 100 g, por 100 ml o por porción. El envase puede contener varias porciones, y la porción indicada no tiene por qué coincidir con la que consumes.
Ejemplo de cálculo: si una etiqueta indica 200 kcal por 100 g, una porción de 150 g corresponde a 300 kcal. Es solo un ejemplo matemático, no una recomendación de cantidad ni un objetivo calórico.
Elige la ficha que corresponde a lo que comiste
En Mizen, comprueba el nombre completo, la marca cuando proceda y el estado de preparación. Un ingrediente genérico no equivale necesariamente a un producto de marca o a un plato preparado.
La cantidad debe coincidir con la ficha: arroz seco con peso seco, arroz cocido con peso cocido. Si falta la referencia correcta o no conoces la cantidad, acláralo en lugar de elegir una alternativa que no represente tu comida.
- Tras escanear un código de barras, comprueba el producto.
- Revisa la unidad además de la cantidad.
- Confirma los alimentos y porciones propuestos por foto o texto.
Registra la comida completa sin buscar la perfección
Al anotar una comida es fácil olvidar las bebidas, el aceite de cocinar, las cremas para untar o las salsas. Incluirlos hace que el diario sea más representativo.
En Mizen puedes usar la búsqueda, un código de barras o las herramientas de foto y texto disponibles para tu cuenta. Revisa la propuesta y la porción antes de confirmar. Una foto no muestra todos los ingredientes ni garantiza una cantidad exacta.
Distingue un cálculo de una recomendación de salud
La información nutricional incluye energía y distintos nutrientes. Por eso, el total calórico no describe por sí solo todo lo que aporta una comida.
Toma el total diario como un dato que entender, no como una puntuación que reducir. Un dato nutricional ausente no significa cero. Revisa la fuente o el envase cuando una ficha esté incompleta, en vez de asumir que la aplicación conoce el valor que falta.
Usa el diario para responder una pregunta concreta
Por ejemplo: ¿qué almuerzos me resulta fácil preparar? ¿Qué alimentos suelo tener que corregir al registrarlos? Así, el diario tiene una utilidad más allá de una cifra.
Revisa el día y tus comidas habituales antes de modificar la rutina. Si hay un error, corrige la entrada en lugar de compensarlo saltándote una comida. Si el registro se vuelve estresante u obsesivo, déjalo y busca una alternativa con apoyo profesional.
Respuestas a tus preguntas
¿Debo registrar el peso crudo o cocido?
Usa la cantidad que corresponda a la ficha elegida. Crudo, seco, cocido y escurrido no son intercambiables. No introduzcas un peso cocido en una ficha de alimento seco ni apliques una conversión supuesta.
¿Son exactas las calorías calculadas a partir de una foto?
No. Revisa los alimentos, los ingredientes y las cantidades. Los ingredientes ocultos y las porciones inciertas pueden alterar el resultado. La utilidad del cálculo depende de la información de partida.
¿Tengo que pesar todo para siempre?
No. El registro debe ser útil y manejable. Elige una opción adecuada a tu situación; esta guía no exige pesar continuamente ni prescribe un objetivo calórico.